Corrector de postura puesto mientras se trabaja con el portatil

Arnés recordatorio de postura con vibración

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Corrector de postura puesto mientras se trabaja con el portatil

Arnés recordatorio de postura con vibración

No te das cuenta de que te encorvas.

Se calibra con tu postura, no con una medida de catálogo. Y a partir de ahí, cada vez que te vas hacia delante, te da un toque.

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Se lleva: el arnés · el cable de carga · el manual · 30 días de prueba · envío gratis

Solo te avisa

No es una faja que aprieta ni tira de los hombros. Vibra, te enderezas y ya.

Aprende tu postura

No trae un ángulo de fábrica: graba el tuyo al ponértelo y mide desde ahí.

Va bajo la ropa

Las cintas son finas y planas, y el sensor es un disco chato en mitad de la espalda.

¿Conoces nuestro corrector de postura con vibración?

Se pone en marcha en un minuto

1

Ajústalo y póntelo

Pasas los brazos por las dos cintas, como una mochila sin bolsa, y ajustas las hebillas hasta que quede firme pero cómodo.

2

Ponte recto y enciéndelo

Con la espalda como quieres tenerla, pulsas el botón y lo agitas tres veces para despertarlo.

3

Espera a que vibre tres veces

Ahí ha grabado tu postura. Desde ese momento, cuando la espalda pasa de unos 25 grados hacia delante, avisa.

Enseña a tu espalda

Espalda encorvada frente al portatil, con el corrector puesto
El corrector avisa con una vibracion
Espalda recolocada y recta frente al portatil

Es cuestión de costumbre, no de fuerza

Las fajas te sujetan mientras las llevas, y en cuanto te las quitas vuelves a lo de siempre, porque tu espalda no ha aprendido nada.

Un aviso funciona distinto: te hace notar el momento exacto en que te encorvas, muchas veces al día, hasta que el cuerpo empieza a corregirse solo. Por eso se lleva un par de horas al día y no todo el día: no está para sostenerte, está para que te des cuenta.

Cuándo se nota más

Delante del ordenador, que es donde más horas seguidas se acumulan. Mirando el móvil en el sofá, que es donde peor postura se hace sin enterarse. Estudiando. Y en los viajes largos en coche.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sabe que me estoy encorvando?

Al encenderlo grabas tu postura recta y el sensor mide desde ahí. Cuando la espalda se va hacia delante más de unos 25 grados respecto a esa referencia, vibra. Por eso se calibra contigo puesto y no viene con un ángulo de fábrica.

¿Molesta la vibración?

Es un aviso suave, como el móvil en silencio. No duele ni sobresalta.

¿Vale para cualquier cuerpo?

Es talla única con cintas ajustables por hebilla, para adultos y para niños. Lo único que cambia es cuánto sueltas las cintas.

¿Se nota bajo la ropa?

Con una camiseta normal, no. Las cintas son finas y el sensor es plano.

¿Cómo se carga?

Con el cable que viene en la caja. Una carga da para varias sesiones.

¿Cuántas horas al día hay que llevarlo?

Un par de horas al día es lo razonable, y se nota más si son las horas en las que peor te sientas. No hace falta llevarlo todo el día ni conviene.

¿Me va a corregir la postura por sí solo?

No, y quien te diga lo contrario te está vendiendo humo. Esto vibra cuando te encorvas: el que se endereza eres tú. Lo que consigue es que te des cuenta muchas veces al día, hasta que el gesto se vuelve costumbre.

¿Sirve si tengo un problema de espalda?

Es un recordatorio de hábito, no un producto sanitario ni un tratamiento. Si tienes una dolencia diagnosticada, consúltalo con tu médico o tu fisioterapeuta antes de usarlo.

¿Cuánto tarda en llegar?

Entre 5 y 11 días laborables, con envío gratis.

¿Y si no me convence?

Tienes 30 días para devolverlo y te devolvemos el dinero. El envío de vuelta corre de tu cuenta, salvo que llegara defectuoso o equivocado.

Que se te olvide encorvarte

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